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viernes, septiembre 21, 2012

Omnia Sol Temperat

Omnia sol temperat
purus et subtilis,
novo mundo reserat
faciem Aprilis,
ad amorem properat
animus herilis
et iocundis imperat
deus puerilis

Rerum tanta novitas
in solemni vere
et veris auctoritas
jubet nos gaudere;
vias prebet solitas,
et in tuo vere
fides est et probitas
tuum retinere

Ama me fideliter,
fidem meam noto:
de corde totaliter
et ex mente tota
sum presentialiter
absens in remota,
quisquis amat taliter,
volvitur in rota

Carl Orff
Letra de uno de los temas de Carmina Burana

jueves, septiembre 20, 2012

El ronroneo del gato

Y esta es la historia de Andrómeda, la gatita negra, mansa, y atemorizada que se dejó coger por unos desconocidos. Esa misma primera noche trepó de un salto a nuestra cama y se acurrucó entre nosotros. Entonces pude comprobar por primera vez que el ronroneo de los gatos efectivamente tiene el poder de curar casi todos los males del cuerpo, e incluso algunos del espíritu.

Manel Soria Guerrero (Frikosal)
Andrómeda y oponerse a la corriente

martes, mayo 08, 2012

El banco es el monstruo

     —Y nosotros nacimos aquí. Esos que están a la puerta —¡nuestros hijos!— nacieron aquí. Y el padre tuvo que pedir un préstamo. Entonces el Banco poseyó la tierra, pero nosotros seguimos aquí, y logramos una pequeña parte de lo que habíamos cultivado.
     —Sabemos eso…, todo eso. No somos nosotros, es el Banco. Un Banco no es como un hombre. Ni un propietario de cincuenta mil acres tampoco es como un hombre. Es el monstruo.
     —Cierto —gritaba el inquilino—, pero es nuestra tierra. Nosotros la medimos y la surcamos con nuestros arados. Hemos nacido en ella, nos han matado en ella, hemos muerto en ella. Aunque no sea nuestra, sigue siendo buena. Eso es lo que la hace nuestra…, el haber nacido en ella, trabajado en ella, muerto en ella. Eso es lo que hace la posesión, no un papel con números.
     —Lo lamentamos, no es culpa nuestra. Es el monstruo. El Banco no es como un hombre.
     —Sí, pero el Banco consta sólo de hombres.
     —No; se equivoca en eso… Está en un error. El Banco es algo más que un grupo de hombres. Sucede que todos los hombres de un Banco odian lo que hace el Banco, y, sin embargo, el Banco lo hace. Le digo a usted que el Banco es mucho más que un grupo de hombres. Es el monstruo. Los hombres lo hicieron, pero no pueden someterlo.

Las uvas de la ira
John Steinbeck

jueves, abril 12, 2012

La creencia posee a la mente

Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente.

Robert Oxton Bolt

Escuchado ayer en un capítulo de Mentes criminales.

martes, octubre 11, 2011

La vida hay que ganársela, ¡menuda perversión!

     Voy directo al grano. La frase en cuestión es corta, sólo tiene cinco palabras y es: «Hay que ganarse la vida».
     ¿Qué, cómo lo ves? ¿Alguna reacción a bote pronto?
     ¿Te dice algo? ¿Se activa alguna alerta en tu mente?
     Lo cierto es que a mí no me decía nada hasta que hace un par de semanas, en una reunión con unos clientes, se la oí decir resignadamente a uno de ellos. Entonces, de pronto, me vino a la cabeza el siguiente pensamiento:

DECIR QUE NOS TENEMOS QUE GANAR LA VIDA IMPLICA PARTIR DE LA PREMISA DE QUE LA VIDA ESTÁ PERDIDA.


     Has leído bien, sí, ¡perdida! ¡Y esto es fuerte, muy fuerte! Y, sin embargo, todos o casi todos lo tenemos asumido como normal, como lo que toca, como lo que es, como lo que hay.
     Y si asumimos la perversión de esta frase tan socialmente aceptada y muy escasamente pensada, lo mejor que podemos esperar de nuestra existencia, el mejor de los futuros imaginables, es recuperar algo que, en realidad, nos es consustancial. Para no vivir como muertos, nos pasaremos la vida intentando «ganárnosla». Con resignación y, según el carácter de cada uno, con un poso de mala leche en el fondo.

La brújula interior
Álex Rovira Celma

lunes, octubre 10, 2011

Cuenten que caminé entre gigantes

Si alguna vez cantaran mi historia, cuenten que caminé entre gigantes. Los hombres brotan y se marchitan como el trigo invernal. Pero estos nombres nunca morirán. Cuenten que viví en los tiempos de Héctor, domador de caballos. Cuenten que viví en los tiempos de Aquiles.

Troya (película)

sábado, febrero 05, 2011

Silogismo incuestionable, lógica indiscutible

Todos los hombres son mortales. Sócrates era mortal. Por lo tanto, todos los hombres son Sócrates. Lo que significa que todos los hombres son homosexuales.

Woody Allen
Citas en sobres de azúcar

jueves, enero 20, 2011

No nos conocemos

Si el cerebro nos engaña sobre el tamaño de algo tan lejano como la Luna, imaginemos las barrabasadas que debe hacer para que estemos tranquilos sobre cómo somos por dentro. Millones de personas se han torturado a sí mismas o torturado a los demás a lo largo de la evolución preguntándose: “¿Se han fiado de mí?”, “¿doy la impresión adecuada de lo que yo debiera ser o se trasluce cómo soy en realidad?”, “¿cómo debo actuar para dar la impresión de que mis decisiones son racionales?”, “¿es mejor postergar el placer en esta ocasión para que mi interlocutor no crea que tiene una presa fácil?”.
Todo el mundo cree que se conoce tan bien a sí mismo que puede comportarse con relativa facilidad como si, efectivamente, se conociera a sí mismo. Nada más lejos de la realidad.

Eduard Punset
Pequeños engaños cerebrales

miércoles, diciembre 22, 2010

Para una civilización duradera

     —Pero la castidad entraña la pasión, la castidad entraña la neurastemia. Y la pasión y la neurastemia entrañan la inestabilidad. Y la inestabilidad, a su vez, el fin de la civilización. Una civilización no puede ser duradera sin gran cantidad de vicios agradables.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

Por el bien de los trabajadores

     —La población óptima —dijo Mustafá Mond —es la que se parece a los icebergs: ocho novenas partes por debajo de la línea de flotación, y una novena parte por encima.
     —¿Y son felices los que se encuentran por debajo de la línea de flotación?
     —Más felices que los que se encuentran por encima de ella. Más felices que sus dos amigos, por ejemplo. Y señaló a Helmholtz y a Bernard.
     —¿A pesar de su horrible trabajo?
     —¿Horrible? A ellos no se lo parece. Al contrario, les gusta. Es ligero, sencillo, infantil. Siete horas y media de trabajo suave, que no agota, y después la ración de soma, los juegos, la copulación sin restricciones y el sensorama. ¿Qué más pueden pedir? Sí, ciertamente —agregó —, pueden pedir menos horas de trabajo. Y, desde luego, podríamos concedérselo. Técnicamente, sería muy fácil reducir la jornada de los trabajadores de castas inferiores a tres o cuatro horas. Pero ¿serían más felices así? No, no lo serían. El experimento se llevó a cabo hace más de siglo y medio. En toda Irlanda se implantó la jornada de cuatro horas. ¿Cuál fue el resultado? Inquietud y un gran aumento en el consumo de soma; nada más. Aquellas tres horas y media extras de ocio no resultaron, ni mucho menos, una fuente de felicidad; la gente se sentía inducida a tomarse vacaciones para librarse de ellas. La Oficina de Inventos está atestada de planes para implantar métodos de reducción y ahorro de trabajo. Miles de ellos. —Mustafá hizo un amplio ademán —. ¿Por qué no los ponemos en obra? Por el bien de los trabajadores; sería una crueldad atormentarles con más horas de asueto. Lo mismo ocurre con la agricultura. Si quisiéramos, podríamos producir sintéticamente todos los comestibles. Pero no queremos. Preferimos mantener a un tercio de la población a base de lo que producen los campos. Por su propio bien, porque ocupa más tiempo extraer productos comestibles del campo que de una fábrica. Además, debemos pensar en nuestra estabilidad. No deseamos cambios. Todo cambio constituye una amenaza para la estabilidad. Ésta es otra razón por la cual somos tan remisos en aplicar nuevos inventos. Todo descubrimiento de las ciencias puras es potencialmente subversivo; incluso hasta a la ciencia debemos tratar a veces como un enemigo. Sí, hasta a la ciencia.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

La felicidad nunca tiene grandeza

     El Salvaje movió la cabeza.
     —A mí todo esto me parece horrendo.
     —Claro que lo es. La felicidad real siempre aparece escuálida por comparación con las compensaciones que ofrece la desdicha. Y, naturalmente, la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Y estar satisfecho de todo no posee el hechizo de una buena lucha contra la desventura, ni el pintorequismo del combate contra la tentación o contra una pasión fatal o una duda. La felicidad nunca tiene grandeza.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

Las cosas antiguas no son útiles

     —Porque es antiguo; ésta es la razón principal. Aquí las cosas antiguas no nos son útiles.
     —¿Aunque sean bellas?
     —Especialmente cuando son bellas. La belleza ejerce una atracción, y nosotros no queremos que la gente se sienta atraída por cosas antiguas. Queremos que les gusten las nuevas.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

La muerte como cualquier otro proceso fisiológico

El condicionamiento ante la muerte empieza a los dieciocho meses. Todo crío pasa dos mañanas cada semana en un Hospital de Moribundos. En estos hospitales encuentran los mejores juguetes, y se les obsequia con helado de chocolate los días que hay defunción. Así aprenden a aceptar la muerte como algo completamente corriente.
     —Como cualquier otro proceso fisiológico —exclamó la Maestra Jefa, profesionalmente.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

Condicionar el consumo

     —¿Y no consumían transporte? —preguntó el estudiante.
     —Mucho —contestó el D.I.C.—. Pero sólo transporte.
     Las prímulas y los paisajes, explicó, tienen un grave defecto: son gratuitos. El amor a la Naturaleza no da quehacer a las fábricas. Se decidió abolir el amor a la Naturaleza, al menos entre las castas más bajas; abolir el amor a la Naturaleza, pero no la tendencia a consumir transporte. Porque, desde luego, era esencial, que siguieran deseando ir al campo, aunque lo odiaran. El problema residía en hallar una razón económica más poderosa para consumir transporte que la mera afición a las prímulas y los paisajes. Y lo encontraron.
     —Condicionamos a las masas de modo que odien el campo —concluyó el director—. Pero simultáneamente las condicionamos para que adoren los deportes campestres. Al mismo tiempo, velamos para que todos los deportes al aire libre entrañen el uso de aparatos complicados. Así, además, de transporte, consumen artículos manufacturados. De ahí estas descargas eléctricas.
     —Comprendo —dijo el estudiante.
     Y presa de admiración, guardó silencio.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

La felicidad tenía su precio

     A la sazón, la gente ya estaba dispuesta hasta a que pusieran coto y regularan sus apetitos. Cualquier cosa con tal de tener paz. Y desde entonces no ha cesado el control. La verdad ha salido perjudicada, desde luego. Pero no la felicidad. Las cosas hay que pagarlas. La felicidad tenía su precio.

Un mundo feliz
Aldous Huxley

martes, mayo 04, 2010

Imperativos existenciales

Rivera había llevado a Charlie en coche hasta el restaurante Cliff House, que daba a Seal Rocks, y lo había obligado a invitarlo a una copa mientras contemplaba a los surfistas de la playa. No era Rivera hombre morboso, pero sabía que, si iba allí las veces suficientes, al final vería a algún surfista atacado por un tiburón blanco. De hecho, confiaba angustiosamente en que ello ocurriera, porque, si no, el mundo no tenía sentido, no había justicia y la vida no era más que un ovillo enredado y caótico. Miles de focas en el agua y las rocas (el principal sostén de la dieta del tiburón blanco), centenares de surfistas en el agua vestidos como focas… En fin, era necesario que aquello ocurriera para que el mundo siguiera en pie.

Un trabajo muy sucio
Christopher Moore
La factoría de ideas

lunes, abril 26, 2010

Sesgo de confirmación

En economía ese Madrid-Barça se llama sesgo de la confirmación y significa que en la mayoría de las ocasiones sólo estamos dispuestos a escuchar y aceptar aquella información que refuerza lo que ya pensamos. Tendemos a ignorar o menospreciar aquello que nos contradice. Teóricamente el valor de la nueva información es siempre el mismo y, según la teoría del mercado perfecto, las nuevas evidencias son las que sirven para que algunos productos cambien de precio y se alteren las perspectivas de futuro en el mercado. Sin embargo, nuestra subjetividad hace que no toda esa información valga lo mismo. Nuestra locura tamiza las noticias y nos permite dar peso a las que se ajustan a nuestros prejuicios mientras preferimos ignorar las que nos incomodan.

Psiconomía
Javier Ruiz
Aguilar

jueves, abril 22, 2010

Limited Response Time (iPhone)

Because of the way it is used, iPhone needs to be snappy and expects the same of your application. When your program is launched, you have to get your application open, preferences and data loaded, and the main view shown on the screen as fast as possible—in not more than a few seconds. At any time when your program is running, it may have the rug pulled out from under it. If the user presses the home button, iPhone goes home, and you have to quickly save everything and quit. If you take longer than five seconds to save and give up control, your application process will be killed, regardless of whether you are finished saving.

Beginning iPhone 3 Development
Dave Mark / Jeff LaMarche
Apress

miércoles, abril 21, 2010

Test-Driven Development

Test-driven development (TDD) is the obvious example, in which developers increase their ability to respond to change without compromising the stability of their code base, because each known and desired behavior is already codified in a suite of tens, hundreds, or thousands of automated tests that can be verified at any moment.

ASP.NET MVC Framework preview
Steven Sanderson
Apress

miércoles, marzo 03, 2010

DSLs imperativos contra declarativos

      The difference is really in the intention. Imperative DSLs usually specify what to do, and declarative DSLs specify what you want done.
      — An imperative DSL specifies a list of steps to execute (to output text using a templating DSL, for example). With this style, you specify what should happen.
      — A declarative DSL is a specification of a goal. This specification is then executed by the supporting infraestructure. With this style, you specify the intended result.

Building Domain Specific Languages in Boo
Ayende Rahien
Manning