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domingo, noviembre 15, 2009

Para tener éxito, dobla tu tasa de errores

Y es que la gente también suele creer que la invención genial suele llegar en un destello de inspiración, de un plumazo, con un grito de «¡Eureka!». Pero tampoco. Normalmente, la combinación de ideas perfecta no llega enseguida, sino que requiere decenas, cientos o incluso miles de pruebas -y errores. Hay que fracasar mucho de camino al éxito. O como dijo Thomas Watson, el fundador de IBM, «Si quieres tener éxito, dobla tu tasa de errores». Edison tuvo que probar más de 10.000 filamentos minerales y vegetales de todas la proveniencias imaginables hasta que dio con el tungsteno [...]

Alta diversión
Eduardo Jáuregui / Jesús Damián Fernández
Editorial Alienta

lunes, noviembre 02, 2009

Circulares ingeniosas

[...] Por ejemplo, hay momentos durante un proyecto en los que conviene volverse a estudiar esta joya de la teoría del management, y distribuirla entre los miembros del equipo:

LAS SEIS FASES DE UN PROYECTO:
  1. Entusiasmo.
  2. Desilusión.
  3. Pánico.
  4. Búsqueda de culpables.
  5. Castigo de los inocentes.
  6. Recompensa y honores a los no participantes.

Alta diversión
Eduardo Jáuregui / Jesús Damián Fernández
Editorial Alienta

Las consecuencias del estrés

Hoy en día los grandes depredadores escasean en las ciudades, pero seguimos condicionados por estos reflejos de simio, lo cual explica cómo tantos ordenadores acaban siendo víctimas de nuestros atávicos ataques de rabia. Son reacciones que aún pueden salvarnos la vida de vez en cuando, pero que la mayoría del tiempo resultan bastante poco eficaces, especialmente en los entornos corporativos.
      Las peores consecuencias del estrés, sin embargo, son las que se derivan de su activación continuada: el estrés crónico. Por un lado, la excitación física y mental provoca el agotamiento, el insomnio, el desgaste del sistema circulatorio y todo tipo de dolores físicos. Por el otro, la inhibición de los sistemas secundarios nos proporciona trastornos digestivos, una reducida capacidad analítica, y una mayor vulnerabilidad a las enfermedades. Desafortunadamente, muchos de nosotros conocemos demasiado bien este estado de emergencia corporal permanente.

Alta diversión
Eduardo Jáuregui / Jesús Damián Fernández
Editorial Alienta

Empresas serias, con buen sentido del humor

[...] Pero dentro de esta seriedad, el humor también desempeña su papel. Isabel Aguilera, directora general de Google España lo expresa así: «El tema de la diversión va más allá del aspecto exterior, de los juguetes, de la decoración que tenemos. No se trata de estar todo el día contando chistes o de jarana. Para mí el sentido del humor es algo más profundo -incluso diría que algo más serio. Significa ser una persona estimulante, ser positivo, saber disfrutar, animar a tu alrededor, desmitificar la jerarquía, tener sensibilidad hacia las personas, ser capaz de destensar una situación, reírte de ti mismo, admitir tus errores y tolerar los de la gente que te rodea».

Alta diversión
Eduardo Jáuregui / Jesús Damián Fernández
Editorial Alienta

El humor, eficaz técnica de ventas

En un momento concreto de la negociación, el vendedor realizaba una oferta que en algunos casos incluía un detalle cómico («bueno, mi oferta final es de 100 dólares, pero si la aceptas, te regalo además mi rana de compañía»), y en otros casos no. Al final se pudo comprobar que las personas que escucharon esta oferta divertida acabaron pagando un precio medio más alto. O'Quinn y Aronoff concluyeron que el humor puede ser una técnica de venta muy eficaz.

Alta diversión
Eduardo Jáuregui / Jesús Damián Fernández
Editorial Alienta

miércoles, octubre 28, 2009

El respeto hacia los demás

La estrategia del miedo puede funcionar, desde luego, pero tiene sus desventajas. Suele fomentar un ambiente estresante y hostil, pone al directivo mismo en una situación de constante vulnerabilidad a los ataques de los demás y lo peor de todo es que ni siquiera garantiza el respeto. Éste hay que merecerlo con el buen liderazgo, las virtudes personales y (no es ningún secreto) el respeto hacia los demás. Si un líder no demuestra estas cualidades, es fácil que el «respeto» que obtenga sea sólo superficial.

Alta diversión
Eduardo Jáuregui / Jesús Damián Fernández
Editorial Alienta